El Maestro Seikichi Toguchi (1917-1998)

(Adaptado del manual del shorei-kan di Toshio Tamano)

Seikichi Toguchi nació el 20 de mayo de 1917 en la ciudad de Naha, Okinawa. Estudió el Karate bajo las enseñanzas del maestro Chojun Miyagui y su asistente el maestro Seko Higa. Durante la segunda guerra mundial, el maestro Seikishi Toguchi trabajó en el ejercito japonés como ingeniero eléctrico. Regresó a Okinawa en el 1946 donde encontró su tierra devastada, la población hambrienta y deprimida. Reconociendo las necesidades de su tierra natal, se dedicó totalmente a la realización de este objetivo.


Ayudó al maestro Seko Higa a construir su casa y su dojo en la ciudad de Itoman. Era el 1948 y fue el primer dojo de karate en ser abierto en la isla de Okinawa después de la guerra. En 1952, el maestro Miyagui formó la asociación de Goju Ryu con el objetivo de asegurar el futuro de su estilo, y el maestro Toguchi fue nombrado director ejecutivo. Después de la muerte de Miyagui, la asociación de Goju Ryu se transformó en la asociación Goju Kai; el maestro Toguchi fue elegido vice-presidente, y el maestro Seko Higa su presidente.


El maestro Toguchi fundó la escuela Shorei-Kan el 1º de marzo de 1953 en la ciudad de Koza (hoy ciudad de Okinawa). En los años antes de su muerte, el maestro Miyagui transmitió sus conocimientos teóricos y técnicos al maestro Toguchi. Le enseñó como crear los fukyu kata y las bases de un sistema de aprendizaje del karate. Después de la muerte de Miyagui, Toguchi comprendió que su maestro le había dejado la tarea de realizar y finalizar su sueño, y se dedicó completamente a esta misión. Después de veinte años de investigación y estudio, creó un método completo de enseñanza del karate que llamó “Shorei Kan”.


Fue el primer maestro en la historia del karate de Okinawa en haber realizado una obra así notable. Numerosos maestros de Okinawa y en particular los maestros Seko Higa y Meitoku Yagui, elogiaron su creación. El maestro Shoshin Nagamine del Shorin Ryu dijo en una ocación que el maestro Toguchi era el más grande maestro de karate en la historia del karate de Okinawa.
Entre los numerosos honores concedidos en el transcurso de su vida,
Toguchi aceptó una invitación por parte de la Federación Japonesa de Karate (JKF) para participar en calidad de maestro de Okinawa, en su primera demostración abierta y en el primer campeonato mundial de karate realizado en Tokio en 1969.
De esta breve exposición de la historia del karate Goju Ryu, se puede concluir de forma evidente que los maestros Kanryo Higaonna, Chojun Miyagui y Seikichi Toguchi, querían crear una nueva forma de karate adaptada al público, manteniendo al mismo tiempo el espíritu y las técnicas tradicionales del arte del Goju Ryu.


El karate Goju Ryu que nosotros practicamos hoy, es el fruto de tres generaciones de maestros: Higaonna (1ª generación), Miyagi (2ª generación), Toguchi ( 3° generación), creador del sistema "Shorei-Kan", y ahora el maestro Toshio Tamano (4° generación), continuador de la obra del sistema Shorei-kan, es también el un verdadero genio del karate Goju Ryu.


* (Adaptación de algunas anotaciones escritas personalmente por el maestro Seikichi Toguchi en su libro autobiográfico "Okinawan Goju Ryu II") ediciones Ohara.


Comencé a frecuentar el dojo (gimnasio) de Seko Higa cuando tenía dieciséis años. Era el año 1933 e iba a la escuela para estudiar para pescador. El dojo estaba cerca de mi casa y estaba abierto desde hacía un año cuando decidí inscribirme. Hiha abríó el dojo después de retirarse del cuerpo de policia.


Antes de iniciar mi aprendizaje formal con Higa, había aprendido el arte de la pesca de mi padre, que me había enseñado también a entrenarme diariamente con el makiwara (listón de madera para golpear recubierto de esparto ) en el patio de nuestra casa. No veía la hora de comenzar con un entrenamiento formal, porque sentía que eso me convertiría en una persona fuerte. De joven soñaba con llegar a ser capitán de un barco y pensaba que ser fuerte sería un gran punto a mi favor. Hoy en día hay muchos dojos en Okinawa, pero en aquellos tiempos había pocos. Se contaban solamente dos dojos de karate Goju-Ryu: el dojo del fundador del gojy-ryu de Okinawa, Chojun Miyagui, localizado en el sector de Matsuyama-cho de la ciudad de Naha y el dojo de Seko Higa, en el sector de Kumoji de la misma ciudad. A pesar de que lo llamamos dojo, en realidad Miyagui enseñaba en su jardín. El dojo de Higa era la sala de ingreso a su casa. Es justo subrayar aquí que a solo tres de los estudiantes de Miyagui se les dio el permiso para abrir un dojo: Seko Higa, Jinan Shinsato y Jinsei Kamiya.


Esto está confirmado en el artículo del 1936, escrito por Miyagui, titulado “Karate Do Gairyaku”. A pesar de que estos tres estudiantes enseñaban y promovían el gojy-ryu, en realidad solo Higa abrió efectivamente su dojo y enseñó profesionalmente el arte. Ningún otro estudiante de Miyagui abrió nunca un dojo mientras el maestro estaba aún en vida. En este artículo, Miyagui nombró también a los siguientes individuos como profesores de karate de Okinawa: Kentsu Yabe, Chomo Hanashirp, Chotoky Kyan, Anbun Tozuda, Chohatsu Kyoda, Choshin Chiana, Jinsei Kamiya, Shinpan Gusukuma, Seko Higa, Kamado Nakasonee y Jinan Shinsato.


La primera cosa que aprendería de Higa fue como caminar en sanchin dachi. Este ejercicio era monotono y aburrido, pero lo repetí numerosas veces hasta que el sensei no lo dio por aprobado. Normalmente debíamos ejecutar el kata (forma) delante de el uno por uno. Cuando terminaba de enseñar a uno de nosotros una sección del kata, llamaba a otro estudiante. Contemporáneamente otros estudiantes se entrenaban ellos solos en el jardín o ejecutando el kata o practicando el kigu hojo undo (ejercicios con aparatos): este último consistía en el entrenamiento del makiwara, sashi (piedras para golpear), chisi (utensilio con forma de bloque circular con mango), y kongoken (anillo de hierro).


En el transcurso de muchos años, aprendí cada uno de los koryu kata (kata clasicos) del goju ryu uno por uno. Los aprendí en el orden siguiente: saifa (romper y desgarrar), seyunchin (avanzar en la batalla), seisan (13 manos), seipai (18 manos), shisochin (conquistar en cuatro direcciones), sanseiru (36 manos), kururunfa (paz eterna, arrojo, hacer añicos) e suparinpei (108 manos).
En general se necesitaban uno o dos años para aprender cada uno de los katas. El kata más avanzado del soja ryu es el suparinpei que he aprendido después de la segunda guerra mundial.


Sea Higa que Miyagui eran muy severos y no consentían preguntas durante el entrenamiento. Cuando practicábamos no podíamos ejecutar el kata más allá de donde ellos nos habían enseñado. Prácticamente no se tenía el permiso de aprender una nueva secuencia del kata hasta que la sección anterior o las técnicas no habían sido aprobadas. No obstante, a menudo aprendíamos estas secuencias sucesivas antes de tiempo, porque nuestros sempai (más viejos) nos lo hacían ver.


En general, el kumite (combate) no se enseñaba hasta el décimo año de estudio y no era dada ninguna explicación de las técnicas. Seguíamos simplemente las órdenes. No teníamos ni siguiera permiso para pronunciar ni una palabra de respuesta a sus ordenes durante el entrenamiento. Se escuchaban solamente las voces de nuestros maestros. Los sensei a menudo decían que ellos eran los “escultores” y que nosotros éramos “material en bruto” para esculpir.


Las materias de entrenamiento más importantes eran las constantes repeticiones de los kata gekisai dai ichi(atacar y golpear numero uno) y el gekisai dai ni (atacar y golpear numero dos), que habían sido creados por Miyagui. Hacíamos también lloví undo, una serie de ejercicios de calentamiento también creado por Miyagui. Esta secuencia era una combinación de técnicas de karate y de ejercicios de yoga que tenían el objetivo de construir nuestros cuerpos para una mejor ejecución de las técnicas del karate. Estos ejercicios iniciales se practicaban regularmente por una hora en cada lección.

En mis lecciones de shorei-kan con el transcurso de los años, he mantenido la esencia de esta serie de ejercicios (Daruma Taiso), pero limitada a 30 o 40 minutos a causa de las restricciones de tiempo.